El Arco Minero es un freno al contrabando de extracción de oro

Con el proyecto del Arco Minero del Orinoco se viene frenando el contrabando de extracción de oro, de hecho en el 2016 se produjeron 27 toneladas y sólo llegó a las arcas del Estado media tonelada, en contraposición,  en apenas 5 meses del 2017 han entrado 4,5 toneladas a las bóvedas del Banco Central de Venezuela.

Ese y otros datos positivos fueron compartidos por José Ortiz, Presidente de Misión Piar, durante el conversatorio realizado en el Instituto Universitario de Tecnología del Estado Bolívar (Iuteb), actividad que se inició con las palabras de Vitrys Maita, Subdirectora Académica de esta casa de estudios, quien al dar apertura al evento expresó que "como institución educativa enclavada en este estado estamos comprometidos con este Proyecto". Desde la universidad, agregó, debemos participar activamente, ser protagonistas para propiciar una economía sustentable con base a la explotación de nuestros recursos, pero respetando el ambiente.

Con el Arco Minero, explicó Ortiz, se busca ordenar la minería atacando causas inherentes a la situación que venían reinando; entre otras, la dispersión institucional que impedía una política coherente; la falta de áreas definidas, pues hoy están decretadas para la actividad 24 áreas que representan el 4% de los 111.843 kilómetros del total del territorio que abarca el Arco Minero.  En cuanto a la conservación y preservación, dijo que se protege el ambiente y comunidades indígenas utilizando tecnología de punta y la disminución progresiva del uso del mercurio sustituyéndolo por uno biodegradable.  Así mismo, destacó que se trabaja en la cuantificación  y certificación de las reservas probadas. Anunció que en los próximos días se aplicará un registro nacional de mineros y organizaciones mineras no solo para saber cuantos son, sino características. En definitiva, se busca la paz social, incrementar los ingresos del país y elevar la calidad de vida de la población mediante la distribución racional de la riqueza

Expresó el titular de Misión Piar que los resultados positivos que se están viendo se deben a que el Arco Minero conlleva una política de comercialización, de precios, de captación, de hecho, se cuenta actualmente con un centro de acopio en El Callao.

Al comentar sobre situaciones que se vivieron en el pasado invitó a los presentes a buscar en registros y fiscalías donde podrán encontrar la documentación sobre concesiones mineras otorgadas por el Estado venezolano durante la cuarta República,  que no eran de 2 o 5 hectáreas sino de 25 mil, 65 mil hectáreas, entregadas incluso en cauces de ríos, las cuales eran asignadas a grandes empresas, a familias, concesiones prácticamente hereditarias, cuyos beneficiarios lograban jugosos negocios con una riqueza de todos los venezolanos, inclusive sin explotar la mina, ya que hacían una cuantificación y certificación de recursos y cotizaban entonces en la Bolsa de Valores por lo cual percibían ganancias extraordinarias y al país no le quedaba nada porque según las leyes de entonces se cobraba impuesto sólo por explotación. Y cuando una empresa (eran pocas) se dedicaba a la explotación minera pagaban apenas el 3% de impuestos, dijo.

Recalcó que a diferencia del pasado, con base a las leyes actuales, hoy en día no se otorgan concesiones mineras, si no que se crean empresas mixtas donde el Estado venezolano conserva el 55 % de las acciones, lo que evidencia un manejo soberano de la riqueza de todos los venezolanos que en lugar de beneficiar a unos pocos se retribuye a las mayorías.

Todo ese panorama de la minería en Venezuela cambió con la llegada de políticas soberanas y patriotas de Hugo Chávez al poder y que continúan con el gobierno de Nicolas Maduro. Se han  creado leyes y proyectos, entre éstos el del Arco Minero del Orinoco, que viene a regularizar la actividad minera, el cual contempla un plan para el pequeño minero y reconoce esta actividad como parte de una tradición de pueblos mineros. El Arco Minero del Orinoco forma parte de los 15 motores impulsados para afrontar la guerra económica y constituir un nuevo modelo económico productivo, independiente del modelo rentista petrolero.

Vale señalar que el expositor habló de la construcción del conocimiento de manera colectiva para transformar positivamente la sociedad, al tiempo que insistió ante el auditorio, conformado en su mayoría por estudiantes del PNF Geociencia sobre la ética profesional y del funcionario público e invitó a participar en proyectos socio productivos para beneficio de la población y el desarrollo del país.

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